La religión católica y la crisis del amor.

June 22, 2011 in Blog de Sociología by Luis Trejo Fuentes

Otra vez dejo de lado el escribir sobre derechos para darme un gusto, escribir sobre teología y religión, bueno, sobre mi religión, y un aspecto de sus muchas crisis. Pero antes es necesario decir algunas cosas: 1) Soy ingeniero y estoy finalizando mi doctorado en sociología. ¿Por qué sociología? Mi vida familiar y profesional ha transcurrido alrededor del servicio público, y creo, sinceramente, que no se pueden hacer políticas públicas (desde la economía o la ingeniería) desarraigado de la sociedad o de la política; 2) Como alguna vez escribí en Facebook, soy católico, crítico y practicante (aunque más cercano a los jesuitas y franciscanos), liberal, porque creo fervientemente en la libertad del individuo, pero en cierto modo socialista, porque creo que le corresponde al Estado, y a la sociedad, intervenir y limitar dicha libertad (y no sólo en relación a la conformación de la economía y la distribución), ya que tengo claro que lo que Kant (2005) pedía del ciudadano, ser un individuo virtuoso actuando no sólo conforme al deber, sino por deber, es por lo bajo una utopía; 3) ¿por qué los 2 primeros puntos? Les aseguro que no es por contar mi vida, sino porque es necesario sincerarse. Los científicos suelen enfrentarse a muchos problemas en sus investigaciones, algunos de carácter ético-morales, como por ejemplo, si deben experimentar o no con animales, o con humanos, si deben recibir o no compensaciones económicas, si deben o no investigar sólo para ampliar el conocimiento, o si deben o no preocuparse de las futuras implicaciones (negativas) de sus investigaciones, etc. No obstante, los “científicos sociales” (no deseo entrar en la discusión sobre los criterios de verificabilidad-fuerte o débil-de las CC.SS.) han de enfrentarse a sus monstruos internos, que nublan la objetividad, una objetividad que por cierto es sólo aparente, ya que es sólo humo y espejos. Tal como Dworkin (1994) menciona, las personas “creen que tienen opiniones no sólo como individuos, sino también como católicos, baptistas, judíos, protectores de valores familiares, feministas, ateos, socialistas, críticos sociales, anarquistas o partidarios de alguna opinión ortodoxa o radical acerca de la justicia o la sociedad” (Dworkin 1994: 50). Y los sociólogos, cientistas políticos, economistas, etc., más allá del método que utilicen para analizar las problemáticas sociales, no son personas distintas del resto, por lo que el método no inocula al individuo de sus propios paradigmas.

Por lo anterior, es que he de decir que la crisis del amor en la religión católica es sólo una opinión e interpretación personal, escrita desde mis nublados y someros conocimientos sobre el tema. Dicho esto, partamos desde el principio, la Fe. La Fe viene de la raíz latina fides, que significa confiar, sin embargo, su fuente es la palabra hebrea emuná, que proviene de la raíz amén,  al igual que lehitamén que significa entrenarse, oménet (nodriza) quien da de sí misma, imún (entrenamiento), omanút (arte), etc. De este modo emuná es el entrenamiento en el deseo de dar y beneficiar, e implica firmeza, seguridad y fidelidad. En la Carta a los Hebreos la Fe se define  como “una garantía segura de lo que se espera, una evidencia de lo que no se ve” (Heb 11.1). Pero ¿Ha de ser ciega esa Fe? La respuesta es no, al menos no como la Fe del niño que cree ciegamente en lo que se le dice, o  de aquel que acepta una verdad so pena de un castigo. Mi impresión es que la verdadera Fe debe enfrentarse continuamente a cuestionamientos (de todo tipo y sin miedo), no sólo de hechos pragmático-racionales, sino también lógicos y filosóficos; de ahí que se le considere un don, pues ha de salir victoriosa a más de un enfrentamiento. Esto porque la fidelidad y la seguridad se alcanzan sobre la base del entrenamiento racional y emocional, y no sólo a través del ver para creer. Pero ¿por qué toda esta explicación, si lo que quiero es hablar del amor? Porque la crisis del amor en la religión católica tiene su base en el apego irrestricto a instituciones humanas que han sido descontextualizadas y que se han hecho parte de la Fe, o de la interpretación humana de ésta, y se han tornado en absolutas.

Por ejemplo, muy a pesar de algunos católicos y de ciertas iglesias o sectas cristianas, la Biblia no contiene la verdad, al menos no la verdad literal, sino otro tipo de verdad (término que en hebreo también se refiere a emuná, o que es fiel o de confianza), ya que la Biblia no posee una verdad histórica en un sentido estricto (a pesar de que muchos pasajes bíblicos tengan demostración histórica), ya que los libros que contiene ésta son ante todo de orden moral y espiritual. En más de una ocasión he escuchado a algunos parrocos referirse al término midrás, como un tipo particular de expresión literaria (basada en la leyenda, las fábulas o las metáforas), tratando de hacer alusión al término hebreo midrash que implica el estudio o la interpretación a distintos niveles de la Torá, pero esto no es más que una simplificación. En términos prácticos la biblia encierra sobre todo metáforas, que eran habitualmente el medio por el cual se construía y se socializaba al ser moral, en especial en la tradición helénica (que quede claro, esto no niega la veracidad de la enseñanza moral, ni su carácter de reveladas).

Ahora, qué es el amor. Quizás la visión más hermosa y romántica del amor en el catolicismo se encuentre en Corintios 13:

Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada. El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad.  El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño,  pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí.

Mi impresión es que el amor descrito en el versículo, guarda más relación con el amor de Dios o con un ideal del amor humano, que con el imperfecto ser que éste es; sin embargo, ¿ha de ser el amor, al igual que la Fe, ciego o unilateral? Quizás no haya expresión de amor más grande que entregar la vida por el otro, esta entrega es ante todo racional, consentida, física o espiritual, pero dudo mucho que implique subyugarse o que se derive de la imposición del otro, lo cual conlleva la falta de amor con uno mismo o desamor. Por tanto, creo que la respuesta es ¡No! El amor tampoco ha de ser ciego y esto es lo que ha olvidado mi Iglesia, que el amor es el núcleo del cristianismo y que este amor no es ciego, sino que nace de una expresión vívida, consentida y racional del ser humano, en consonancia con el otro, Dios, la Fe y la gracia. Por lo que el amor implica respeto, por el otro y por uno mismo, afecto, entrega, comprensión, paciencia y muchas otras tantas palabras hermosas; pero no parece implicar, sumisión, estoicismo, estupidez, sufrimiento y dolor, al menos no aquellos sentimientos o afecciones que nacen de una relación eminentemente unilateral y de dominación. Veamos algunos casos:

El divorcio. Para el católico el matrimonio es un sacramento, por ende sagrado, pero lo que lo hace sagrado es el amor y la entrega del uno con el otro, en presencia de Dios. Creo, y no deseo pecar de soberbio, pero las palabras de Jesús a los fariseos donde dice  “lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre”, guardaban más relación con evitar el rechazo a la mujer por parte del marido en el contexto hebreo de la época, que la asignación de un carácter sagrado e irrenunciable. Sin embargo, es claro que la pérdida completa del amor y, por ende, del respeto, es causa justa para la aceptación del divorcio, en especial en presencia de violencia (consideremos que la violencia no tiene género, ni condición socioeconómica o etaria). Bajo la mirada Judía (los hermanos mayores) el matrimonio es la unión espiritual de dos seres en uno solo, y el divorcio es todo lo contrario, si bien doloroso, a veces necesario; por lo que dicho acto se considera como última instancia y luego de varios procesos de mediación (al menos en teoría).

Las relaciones de pareja, la familia y el autocuidado. Las relaciones de pareja (previas al matrimonio), son parte esencial del crecimiento y el proceso de madurez del individuo y de la pareja, no sólo desde una perspectiva sexual, sino también emocional y sociocultural. El gran error de la Iglesia, y de su núcleo conservador, es considerar las relaciones prematrimoniales como el principio de la pérdida de libertad, que en un sentido católico se da con la gracia de Dios, esto es, sin buscar o desear el mal. Es decir, que ocurre una sublimación de la libertad al libre albedrío y, por ende, es considerado el inicio del libertinaje. El problema es que hoy parece imperar un ideal desvirtuado y romantizado del amor, como la entrega ciega al otro, y no como el respeto al otro y a uno mismo. Si se considerase un concepto de relación donde el núcleo central es el amor, con las implicación de afecto, fidelidad y respeto, incluso más allá de la sacralidad del matrimonio o de un límite temporal, primaría el sentido de cuidado y autocuidado, por lo que el uso de preservativos y anti conceptivos se convertiría en una expresión más de respeto por el otro. En una relación de pareja sana (independiente del género), ambos individuos debieran buscar la felicidad y la satisfacción mutua, donde el equilibrio entre lo aceptado y lo rechazado se estructura en conversaciones donde decir “no” está permitido y no sancionado. La falta de empoderamiento, de la mujer o el hombre, en situaciones particulares, implica la subyugación de uno al otro, y en muchos casos no tiene nada que ver con la dominación (al menos de una dominación conscientemente impuesta por el otro), sino con la “simple” incapacidad de ese individuo a decir no, por miedo a la pérdida, la falta de respeto de uno o el otro, miedo a la soledad o por un ideal desvirtuado de amor. Esto último me lleva al ideal de familia cristiana, centrado en la mujer, el hombre y los hijos. Es claro que la constitución de la familia en el último siglo ha sufrido cambios sustanciales en sus formas, tamaños y composición, pero hay algo que hoy suele predominar en todas ellas, que son núcleos de afecto (incluso más allá de la consanguineidad), por lo que su función sigue siendo el apoyo de los miembros y la crianza de las futuras generaciones. De este modo, para el católico debiera dar lo mismo la composición de ésta, siempre y cuando el ideal de amor basado en el respeto y el afecto de todos los miembros siga primando en ella.

Los “matrimonios” homosexuales. Es lógico pensar que dos personas que se aman y se comprometen a ser fieles, “hasta que la muerte los separe”, deberían ser capaces de hacerlo, con todos los derechos y deberes que eso implica. Para algunos católicos “conservadores” (¡Si, créanlo, hay también católicos liberales!) el matrimonio homosexual es, como suelen decir, “anti natural” (como volar o ir al espacio), esto porque centran la relación de pareja sólo en la relación sexual y en la procreación, de ahí su consideración de anti natural, negando de este modo la base sustancial de la unión, el amor. Para algunos católicos “liberales” (en los cuales me incluyo), no existiría problema en dichas uniones dentro del marco de la promesa de afecto, respeto y fidelidad mutua que también se pide a las parejas “heteros”; no obstante, algunos tenemos problemas con el uso del término matrimonio, no por un tema moral, sino semántico. Esto porque la etimología de la palabra trata del derecho de la mujer a convertirse en madre, por ende, en mater familias, ya que es entregada al hombre en matrimonium, con lo cual éste se convierte en pater familias (reconozco la connotación sexista del término, aunque cabe recordar que éste nace del derecho romano, por tanto, hace mucho tiempo atrás), entonces, se hace un poco difícil extender el término a la unión entre dos personas del mismo género, cuando etimológicamente e históricamente siempre ha sido distinto, pero como digo, es sólo una molestia de nombres.

Como ya he mencionado, he querido darme un gusto, el de opinar sobre mi religión y la pérdida del núcleo del amor en ésta, al menos en el que creo es su sentido original…mi intención, cuando deje de lado todas mis preocupaciones terrenales, es hacer sociología de la religión, pero por ahora sólo me conformo con opinar (sin buscar polemizar, ni discutir otras opiniones, no porque no me guste hacerlo, sino porque no tengo tiempo para ello), quizás en un tiempo más pueda escribir con un fondo más filosófico y sociológico sobre el amor, y su evolución, en las religiones contemporáneas…o puede que alguien ya lo haya hecho, o quiera hacerlo…

Dworkin, Ronald. 1994. El dominio de la vida. Barcelona: Ediciones Ariel.

Kant, Immanuel. 2005. Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Madrid: Tecnos.

¿Cómo publicar un artículo y no morir en el intento?

June 21, 2011 in Blog de Sociología, SlideShow, Trabajos de Investigación by Luis Trejo Fuentes

Desde hace varias semanas que mi amigo Santiago, uno de los creadores y moderadores de este blog, me insiste fervientemente que escriba mi primer post; mi intención, en un principio, era escribir sobre derechos y deberes, algo que por tiempo no he podido hacer. No obstante, hoy me ha pedido que escriba sobre cómo publicar en una revista. Antes de empezar de lleno con el tema he de decir algunas cosas: 1) no hay recetas místicas, pero si algunos pasos necesarios, que como mínimo tienen algo de trascendentales; 2) que no soy experto ni mucho más, ya que mi primera publicación ISI aparece recién en el año 2006, luego de varios meses de lucha encarnizada con los editores de una European Journal, desde ahí lo dejé por varios años por trabajo y dedicación a otros menesteres, por lo que mi segundo artículo en una ISI-SSCI (JCR) surgió recién en el 2010, luego de un también difícil proceso, y entre medio de algunos rechazos a artículos que yo mismo encontraba difíciles de aceptar, por lo conflictivo de éstos; 3) por la poca experiencia que tengo sólo puedo decir lo siguiente:

  • que hay que atreverse a enviar lo que uno escribe,
  • que los procesos de aceptación pueden tomar meses, e incluso años, por lo que hay que tener como mínimo una virtud, la paciencia.

  • que entre más importante la revista (medida, por ejemplo, con el ranking de la Journal Citation Reports de la Thompson Reuters, JCR para los amigos- http://apps.isiknowledge.com/ -) es más fácil ser rechazado, porque reciben una enormidad de papers y la tasa de aceptación bordea el 15% o incluso menos, aunque si bien la caída es dolorosa no por eso menos instructiva.
  • que, pase lo que pase, hay que seguir intentándolo. El alcohol no sirve para olvidar el rechazo, aunque sí una buena taza de té con un pastel de chocolate.
  • que si bien las revistas suelen revisar los artículos a través de curriculum ciego, por lo que en teoría no importa quién eres ni de dónde vienes, es cierto también que suele ser un poco más fácil publicar bajo el alero de alguien o de algún grupo de investigación, no sólo por el apoyo y orientación que puedas recibir en la construcción del artículo, sino también porque (y que no se malinterprete como una crítica malintencionada, sino sólo como un hecho objetivo) algunos grupos de investigación hacen de publicar una profesión (o un negocio) y han logrado construir una red o un tinglado que facilita el publicar (personal investigador reconocido y con experiencia, algunos de ellos Journal Referees; fondos para desarrollar publicaciones; contactos directos o indirectos con editores y comités de revisión; revistas o editoriales propias; acceso a traductores-expertos; etc.). Por lo que estos sencillos pasos, que a continuación expongo, van dirigidos a todos los que se atreven a enviar sus palabras a alguna revista, con apoyo o sin él.

Primero, la forma del artículo. Es lógico que se espere que el artículo sea de calidad y que aporte cierto grado de innovación en los distintos temas. Si bien en este apartado no me centraré en el fondo, ya que el análisis es tarea del comité científico y de los editores, no obstante sí me abocaré a la forma. En muchas revistas el primer filtro suele ser la forma, no el fondo, algo que suelen expresar abierta y directamente los editores, por lo que muchas veces es más inteligente elegir primero la revista, y luego construir el artículo.

Manuscript Submission: Contributions should be submitted as Word files tohttp://pas-journal.org. Please do not submit hard copies. Please include your name, address, phone, fax, email address, bio sketch, and an abstract on the title page. Politics & Society will not consider manuscripts currently under review with any other journal. Notes must be double spaced and placed at the end of the text (not at the bottom of pages). Politics & Society follows Chicago style (The Chicago Manual of Style, 15th ed., Chicago: University of Chicago, 2003).

(i.e. Politics & Society)

Todas las revistas tienen límites de páginas o de palabras, además, utilizan un tipo particular de fuente, que por lo general es Times 12, espaciado doble, sin justificar y sólo negritas en títulos; ni que hablar de los formatos de tablas y figuras. En todos los casos hay que seguir al pié de la letra las instrucciones, aunque suelen dejar más dudas que certezas, por lo que es siempre necesario revisar los últimos artículos de la revista para tener una idea mejor de la forma. Quizás lo más importante de la forma sea el tipo de citas, que pueden ser del tipo “Autor, Fecha”, que suelen ir en el texto entre paréntesis, o bien ser citas a pié de página. Existen cientos de formas de citas distintas (y software que facilitan la vida, como Biblioscape o Endnote-en este link hay una versión gratis pero limitada de biblioscape: http://www.biblioscape.com/biblioexpress.htm -), donde las más utilizadas son, la de Chicago, la APA, la MLA, la Harvard y la humanista, en sus distintas versiones. Algunas de éstas pueden ser consultadas en los siguientes links:

1. APA Style, MLA Style, Chicago Style (16th) -Note and Author/Date- https://owl.english.purdue.edu/owl/section/2/

2. Chicago Style (Note, and Author-Date), APA Style, MLA Style, http://library.williams.edu/citing/styles/chicago1.php

3. UNE 50-104-94 (Humanista España) http://revistatales.files.wordpress.com/2011/01/normaune.pdf

4. APA Style (5th)http://www.unap.cl/p4_biblio/docs/Normas_APA.pdf

5. ISO 690, ISO 690-2, UNE 50-104-94 (Humanista España) http://historiantes.blogspot.com/2007/07/cmo-citar-fuentes-iso-690-iso-690-2-y.html

6. Harvard Style http://www.library.uq.edu.au/training/citation/harvard_6.pdf

Segundo, la forma y el fondo. Otro aspecto importante trata de la estructura del artículo, que por lo general se compone de un título, él o los autores, un resumen (o abstract), las palabras claves (o Keywords), la introducción, el cuerpo del artículo, las conclusiones y las referencias; cada uno de estos segmentos tienen importancia tanto en la forma como en el fondo. El título debe ser conciso y dar buena cuenta del artículo (ojalá impactante o vendedor ¡es broma!);

El primer documento que se envía a una revista suele entregarse sin mención alguna al autor o a los autores, ni en la primera página, ni en el cuerpo,  de modo de facilitar la corrección ciega. Por lo que en muchas ocasiones se entrega una hoja principal separada con el título, los autores (en orden) y sus biografías resumidas. El orden de los autores depende de muchos factores, puede ser alfabético, pragmático o de utilidad. Por ejemplo, si en un grupo de investigación hay más de dos autores y todos tienen el mismo “peso”, se suelen ir turnando el primer nombre en distintos artículos, esto porque cada vez que se cita un artículo con más de dos nombres, se suele usar sólo el apellido del primer autor, seguido de et al.  (o “y otros”), con lo cual se evita el enfrentamiento entre los “otros”, y se mantiene la paz en la “comunidad”. Ahora, si hay un autor con más peso, porque su historial de publicaciones individuales es importante o reconocido, se suele usar para apalancar al resto de investigadores, aumentando la visibilidad de los demás, por lo que se pone ya sea al final, para que cuando se busque su nombre aparezca el primer autor (“menos importante”) y al citarlo nos veamos en la obligación de poner como autor principal al “menos importante”; aunque también puede ir al principio, de modo de asegurar la visibilidad del artículo.

Biography.

XXXXX XXXX is Professor of Sociology at the University of Hamburg, Allende-Platz X, D-XXXX Hamburg, Germany; E-mail:XXXX@XXXX.XX. Her recent books include XXXXXXXX (ed. with XXXXX, XXXXX, 2011) and XXXXXXXX (ed. with XXXXXX, Stanford University Press, 2010).

(i.e. Social Politics)

El abstract, es el resumen, por lo que en la mayoría de los casos se presenta el tema principal, los objetivos, la metodología y las conclusiones, en no más de 150 palabras (la cantidad de palabras varía según la revista, 150, 200 o 300 palabras es lo habitual).

Abstract. How do we attribute a monetary value to intangible things? This article offers a general sociological approach to this question, using the economic value of nature as a paradigmatic case, and oil spills litigations in France and the United States as real world empirical illustrations. It suggests that a full-blown sociology of economic valuation must solve three problems: the “why,” which refers to the general place of money as a metric for worth; the “how,” which refers to the specific techniques and arguments laymen and experts deploy to elicit monetary translations; and the “then what” or the feedback loop from monetary values to social practices and representations.

(i.e. American Journal of Sociology)

Las palabras claves son en la mayoría de los casos obligatorias, ya que suelen ser pedidas por los distintos sistemas de indexación de las revistas, y no son más que palabras genéricas que representan el contenido del artículo y facilitan la búsqueda cruzada (los códigos Unesco pueden servir de referencia). La introducción, que permite dar inicio al artículo, suele contener el estado del arte, los objetivos, las preguntas de investigación, las hipótesis y, si va todo bien, la metodología, aunque también pueden ir en unidades temáticas distintas. El cuerpo, parece obvio, pero es la enjundia, la parte sustanciosa del artículo. Las conclusiones, no creo que merezca explicar lo que es, pero básicamente deben derivarse tácitamente del cuerpo del artículo. Y, por último, las referencias, que reúnen todas las referencias bibliográficas utilizadas en el artículo, y sólo las mencionadas directamente en éste, además, deben seguir las normas de citas ya mencionadas. En ocasiones suelen agregarse agradecimientos, ya sea a fuentes económicas o a personas, que deben ser presentados según los formatos de cada revista, aunque habitualmente van en la primera página al pié de ésta.

We would like to thank XXXX XXXX, XXX XXXX, XXXX XXXX, and XXXXX XXXX for their many helpful criticisms and suggestions. In thanking them, we do not mean toimply that they could accept the reasoning offered here.

(i.e. Journal of Political Philosophy)

Tercero, los primeros pasos y los últimos pasos. Así como el fondo y la forma del artículo son importantes, también lo es la elección de la revista. Muchas de éstas tienen líneas propias de investigación, o formas de trabajar bien definidas, hay revistas que se centran más en lo teórico que en lo práctico, otras más “cuantis” que “cualis”, también existen algunas con ciertos sesgos, como ser liberales o conservadoras, etc; además, suelen tener ediciones especiales, sobre temáticas particulares. Por lo que es necesario leer bien la historia de la revista y sus objetivos, además de algunos artículos, ya que muchos de los rechazos (en especial los míos) suelen ser porque no se han seguido los lineamientos editoriales.

Ethics and Social Welfare welcomes original contributions from all parts of the world on the understanding that their contents have not previously been published nor submitted elsewhere for publication. All submissions must be compatible with the Editorial policy and should demonstrate and promote an anti-discriminatory and anti-oppressive approach to the discussion and analysis of ethical issues. The Board is aware of the range of disputed meanings applied to these terms, and intends to support the publication of a broad spectrum of views. However, the journal will not knowingly publish material that is oppressive or deliberately offensive in content or style.

(i.e. Ethics and Social Welfare)

Otro aspecto es el idioma, si bien en castellano es posible escribir con una mayor profundidad y uso del lenguaje, en inglés el lenguaje científico suele ser menos intrincado y mucho más asequible, aunque con muchas palabras o frases políticamente correctas e incorrectas (en especial, en ediciones norteamericanas), por lo que parece ser siempre necesaria la revisión de alguien que posea un inglés nativo. Por último, la formalidad, se ha de ser siempre formal en toda comunicación con los editores, ya sea en el envío del original, como de las correcciones o en las cartas que se soliciten, aunque después de varios meses de mails la formalidad se suele ir perdiendo.

Dear Editor.

I am sending you an article titled “XXXXXXXXXXXXXXX,” for to be reviewed. Moreover, I am including a diferent file with the author information.

Best regards,

XXXXXX

Phd. in XXXX

XXX University

Cuarto. Si bien suele darse que muchos autores nóveles realizan y envían variantes (innovando o no) de sus artículos, es necesario dejar claro que no basta con cambiar el título para poder hacer algo así, por lo que es necesario tener en cuenta que: ¡Jamás se envía el mismo artículo a más de una revista al mismo tiempo! Primero se espera la respuesta y luego se decide que hacer, como intentarlo con otra (y cambiando lo que haya que cambiar)…Pero debo reconocer que desconozco cuales son las penas por cometer tal fechoría (enviar el mismo artículo, al mismo tiempo, a más de una revista), aunque me imagino que no serán las penas del infierno…o quizás existe una lista negra…

Espero que estas palabras les ayuden en algo…

PD: Un buen amigo mío, que es Journal Referee, me envió hace unos meses el listado de respuestas tipo (en plan broma) que suelen dar los Referees al rechazar los artículos, lo he incluido como un pdf para su disfrute.

Env Microbiol – referees quotes 2010

El Blog de Sociología supera las 200 visitas y más de mil páginas vistas

June 21, 2011 in Blog de Sociología by Santiago

Bueno es un comienzo. Pero más que visitas ahora el Blog lo que requiere más es que otras personas participen, se trata de escribir algo. Decir algo al mundo, o simplemente difundir entre compañeros ideas, páginas, cosas de interés. Saludos.

by Sascha

Manfred Max-Neef – El mundo en rumbo de colisión

June 21, 2011 in Blog de Sociología, Sociología del Medio Ambiente by Sascha

Manfred Max-Neef realizo sus estudios en la UCLA, Berkeley, es Profesor de la Universidad Austral de Chile,
y especialista en economía ambiental. Mas información http://blogs.unia.es/uniatv/archives/345
UNIA Académica. Duración: 00:56:49. Fecha de grabación: 2009-12-01.

by Sascha

¿Cómo suscribirse en 2 minutos?

June 20, 2011 in Blog de Sociología by Sascha

by Sascha

Public Sociology some pictures of conference in Barcelona

June 8, 2011 in Blog de Sociología, Sociología Internacional, Sociología Pública by Sascha

7 of june 2011. Michael Burawoy

Ya tenemos cuenta de Flickr para el Blog de Sociología

May 5, 2011 in Blog de Sociología by Santiago

Las fotos que se suben a la cuenta de Flickr aparecen en la página del Blog “Fotos”. Si quieren poner alguna foto solo accedan a la cuenta y pueden crear un álbum con su nombre, o simplemente subir las fotos en el álbum de Fotos sociológicas.

Bueno los datos de la cuenta son los siguientes:

http://www.flickr.com/
ID y correo electrónico de Yahoo!:   blogsociologia@yahoo.com
Dirección alternativa:  smdordella@yahoo.com
Los álbums estan directamente en http://www.flickr.com/photos/blogsociologia/
Cumpleaños:  01 enero 2011
password: fotos33
Código postal: 08014

Realizar un post

April 21, 2011 in Blog de Sociología by Santiago

Usar los posts en el Blog correctamente es muy importante. Para que el Blog se utilice de manera frecuente y con el gusto de todos es necesario que los post sean de buena calidad y que se tomen los 10 minutos que toma hacerlo. Lo mejor es usar el corrector de ortografía, poner alguna imagen, o un archivo o lick a otra página. En el foro los temas pueden ser de los más variados por lo que usar los Tags (palabras clave) para identificar mejor y más rápido lo que escriban.Recuerden que siempre pueden regresar a editar su post y que en el momento en que lo publiquen puede ser visto por otras personas.

Para subir un archivo de cualquier tipo, primero hay que seleccionarlo con el botton de abajo Choose a file. Luego para subirlo aquí hay que dar clik a Insert into editor que aparece una vez han seleccionado el archivo. Si no pueden subirlo es por las limitaciones técnicas del Blog. En ese caso, si son muchas fotos o archivos pueden intentar poner el link de la página donde puedan colocar la info, ya sea youtube, facebook, picassa, etc.

http://www.worldbank.org

Cuando inserten una foto lo mejor es agregar alguna definición de la foto con el botton Insert/edit image que está entre las opciones de arriba del editor. Incluso se le puede agregar un link con el botton de la cadenita. Todo eso sirve además para mejorar la busqueda de tu post en el Gogle y otros buscadores. Tambien se puede usar un texto para poner un link, solo hay que seleccionar el texto, darle al botton de la cadenita, y poner la información del link.

Saludos y espero que las recomendaciones sirvan en sus posts.

Santiago